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Los osos y la extracción de bilis

En países como China, Corea o Vietnam se mantienen granjas intensivas de osos con el objetivo de extraer su bilis con supuestas propiedades medicinales.

LAS GRANJAS DE OSOS EN CHINA

 

Origen y evolución

 

La bilis de los osos ha sido usada en China durante siglos para curar inflamaciones y para disolver las piedras en la vesícula y los riñones en personas. A pesar de la poca base científica de este método y de la actual existencia de productos sintéticos para este fin, dicha práctica se ha convertido hoy día en uno de los negocios nacionales más rentables para los granjeros chinos.

 

Tradicionalmente la bilis del oso se obtenía cazando y matando osos en libertad para sacarles la vesícula. Por esta causa, además de la deforestación, los osos salvajes fueron desapareciendo, con lo cual su bilis era difícil de obtener y carísima para la inmensa mayoría de los chinos. Sin embargo, en la década de los ochenta los granjeros chinos importaron una técnica desarrollada en Corea del Norte, que consistía en extraer bilis de osos cautivos sin matarlos. Con esta técnica los osos viven en jaulas apenas más grandes que ellos mismos, se les realizan incisiones en el abdomen y se les inserta un catéter (básicamente un tubo de goma o de plástico) en la vesícula. A continuación se les extrae la bilis, que pasará a la venta en el mercado local. Las granjas de osos se han extendido tan rápidamente que hoy en día las autoridades calculan que existen unos 8.000 osos cautivos en granjas en toda China.

 

Factores legales y económicos

 

Los curanderos chinos usan la bilis de los osos negros asiáticos, también llamados Osos Luna por una forma de media luna de tono más claro que lucen en el pelaje del pecho. Bajo la legislación china sobre protección de animales salvajes, la responsabilidad por la protección de estos animales no es de las autoridades centrales sino provinciales. Evidentemente, los intereses de dichas autoridades, la corrupción, la altísima rentabilidad económica de este negocio y la falta de sensibilidad general hacia el sufrimiento de los animales hacen que no se intervenga para evitar estas prácticas. Por otra parte,las granjas de animales, no sólo de osos, se desarrollaron muy rápidamente en la década de los ochenta omo parte del plan de desarrollo económico nacional impulsado por el gobierno central, con lo cual hoy en día las autoridades a todos los niveles prefieren no interferir en ellas.


Efectos de las granjas en los osos salvajes

 

El bajo precio de la bilis del oso ha incrementado su demanda de manera dramática, con lo cual los mismos granjeros salen a cazar más osos salvajes, diezmando todavía más las poblaciones de osos en libertad. A muchos osos rescatados de granjas les falta un brazo o una pata, indicando que la perdieron en las trampas que los cazadores colocan en los bosques para capturarlos. Sin embargo, el gobierno asegura que hay muchos osos salvajes en China.

 

Condiciones en las granjas de osos

 

Los osos viven en jaulas apenas mayores que ellos mismos durante toda su vida (la esperanza de vida es de tres a cuatro años). La mayoría de estas jaulas se oxidan y, por lo tanto, sus puertas ya no pueden abrirse. Los catéteres se les insertan de forma rápida y sin ningún cuidado en la vesícula a través de la pared abdominal para extraer la bilis dos veces al día. Tanto las jaulas como los aparatos de colecta de bilis están extremadamente sucios, y a causa de esto los osos sufren heridas, peritonitis y todo tipo de parásitos. Sus músculos se atrofian por falta de movilidad. Los osos rescatados de estas granjas no pueden mantenerse de pie ni moverse a cuatro patas. Con frecuencia, se les extirpan los colmillos y las uñas para prevenir daños a los mismos granjeros.

 

El gobierno y las granjas de osos

 

Como ya se ha mencionado, la responsabilidad de la protección de los osos está en manos de las autoridades provinciales que, con pleno conocimiento del gobierno central, no han desarrollado ningún tipo de acción a este efecto. Aun así, especialistas en vida salvaje siguen intentando presionar a las autoridades a todos los niveles para conseguir la desaparición de estas granjas. Sin embargo, el gobierno chino argumenta que si los permisos de las granjas son revocados, los granjeros exigirán compensaciones, y los miles de osos liberados necesitarán cuidados y alimentación, algo que, según ellos, sería muy difícil de asumir a nivel económico

 

Conclusión

 

Si bien ningún tipo de maltrato animal es excusable en ninguna parte del mundo, la eficacia médica de los productos derivados de la bilis del oso es altamente cuestionable y además sustituible por productos sintéticos de probada efectividad. Por lo tanto, las granjas de osos se basan en un interés puramente económico alimentado por la superstición, la tradición, y el desprecio más radical por el sufrimiento de los animales.

 

Por otra parte, los argumentos de las autoridades chinas caen por su propio peso. En un país donde la población vive sometida a las leyes más estrictas y a un control policial extremo, la legislación prácticamente inexistente para proteger a los animales no deja de ser paradójica y una indicación más de que en China todo vale para obtener beneficios económicos.

 

LIBERA! apoya y fomenta el trabajo realizado por la Fundación Animals Asia, en la recuperación de osos explotados para extraer su bilis.

Más información en: www.AnimalsAsia.org