Domesticación: el gran error

Este artículo nos introduce en la problemática de los perros y gatos, haciendo un recorrido lineal desde el principio de la domesticación hasta los tiempos actuales y la forma en la que podemos ayudar a estos animales.

Para entender la forma en que debemos abordar el tema de los animales de compañía es preciso que nos remontemos a tiempos inmemoriales, cuando el ser humano domesticó al perro y al gato, únicas especies que actualmente pueden convivir con los seres humanos.

 

 

LOS PERROS

 

Las personas han domesticado a los perros desde hace cerca de 15.000 años. El perro, descendiente directo del lobo gris, se acercaba a las personas para aprovechar los restos de comida que estos desechaban tras ir a cazar, por lo que se entiende que la domesticación de estos animales es incluso anterior a la agricultura.

 

Las personas observaron que estos animales ladraban cuando se acercaban determinados peligros, como otros animales depredadores, o bien cuando había algún animal susceptible de ser cazado. En ese momento lo ató al costado de sus cuevas o lugares donde dormía para que vigile durante la noche, y de esa manera le proporcionara mayor y mejor seguridad. También, tras un proceso de entrenamiento, se logró que los perros resultaran una herramienta efectiva para la localización de presas de caza.

 

Allí comenzó una historia de esclavitud y en algunos casos convivencia entre el ser humano y esta especie canina.

 

Con el tiempo el ser humano aprendió a manipular genéticamente a los perros, experimentando con todo tipo de cruzas que les otorgaran a estos animales determinadas características útiles para cazar. De esa forma se consiguieron perros con olfato más agudo, con mandíbulas mejor estructuradas y más fuertes, o con mayor velocidad o resistencia. Así, el hombre contaba con todo un ejército de esclavos manipulados genéticamente para que velaran por sus intereses, cada uno de ellos con diferentes cualidades en la caza.

 

Estas manipulaciones genéticas traen como resultado lo que hoy llamamos razas de perros, las que, como es normal, suelen presentar diferentes problemas de salud sobre todo en edades adultas, ya que se tratan de organismos vivos antinaturales incapaces de funcionar armoniosamente y de una manera correcta.

 

Por otra parte, lo que determina si un individuo animal forma parte de una misma especie que otro es cuando ambos pueden cruzarse entre sí y tener descendencia. Por este misma regla de tres, ciertos perros no podrían ser considerados de la misma especie que otros, ya que su reproducción sería físicamente imposible. Esto lo veríamos si intentáramos cruzar un dogo alemán con un chihuahua, una práctica imposible de realizar. Así vemos demostrado el gran daño que las personas han hecho a estos animales, manipulándolos de forma artificial, hasta el punto de anular completamente la posibilidad de un retorno a la naturaleza tras un proceso de adaptación. Se expondrán más detalles en la zona de memética animal.

 

Las personas con planteamientos animalistas estamos completamente en contra de la reproducción de perros de raza, no solamente porque esto colabora con la superpoblación de animales en perreras (los que luego son ejecutados) o en refugios, sino también por las cuestiones que se detallan en estos textos, ya que pensamos y afirmamos que las personas no tenemos derecho a manipular la naturaleza a nuestro antojo, y mucho menos cuando eso supone la esclavitud y el sufrimiento.

 

 

LOS GATOS


Existen muchas teorías acerca del tiempo que llevan los gatos conviviendo con las personas, pero la mayoría de ellas apuntan a una domesticación de más de 7.000 años, mientras otras apuntan a que esta domesticación se remontaría incluso hasta hace 9.500 años atrás. Las personas domesticaron a los gatos para que fueran útiles en la caza de roedores que acechaban los cultivos, y posteriormente como animales de compañía.

 

Algunas culturas milenarias, como por ejemplo la egipcia, utilizaban a los gatos simplemente como animales de compañía, ya que se creía que su presencia agradaba a los dioses y protegía los hogares, sobre todo en los templos y palacios.

 

También, como en el caso de los perros, las razas de gatos nacieron a partir de la manipulación genética que las personas aplicaron para criarlos y reproducirlos de forma artificial, en búsqueda de cualidades físicas y estéticas de la morfología del animal. Si bien es cierto que, de forma distinta al caso de los perros, la manipulación de los gatos no ha llegado al punto de impedirles reproducirse entre miembros de la misma especie, hoy se están consiguiendo gatos de hasta 50 kilos, que son vendidos por más de 1.500 euros. Por lo cual esto acaba de comenzar.

 

De cualquier forma, la reproducción de gatos de forma tanto artificial como natural siempre contribuirá a la superpoblación de estos animales en gateras y refugios.

 

Por sus características tanto sociales como actitudinales, los gatos no soportan vivos durante mucho tiempo tras los abandonos. Muchas personas creen, equivocadamente, que “los gatos se saben buscar la vida en la calle". Nada menos cierto que eso. Un gato acostumbrado a vivir en una casa, al que se le suministra su comida, agua y cobijo, es incapaz de mantenerse con vida durante mucho tiempo si ha sido abandonado, excepto que sea encontrado por personas proteccionistas.

 

También hay que saber que un gato es muy difícil de atrapar por las personas protectoras, pues además de ser naturalmente más desconfiado, dispone de mayores recursos para el escape que un perro, por lo que la mayoría de los gatos abandonados terminan muriendo en la calle, o en el espacio natural donde fue traicionado por su familia.

 

De los pocos que se consiguen atrapar la gran mayoría no soporta el encierro, y acaban muriendo dentro de las jaulas de las protectoras tras pasar un proceso de profundo sufrimiento en lo sentimental, y un degenerativo deterioro físico que comienza por llagas en la boca, erupciones, deshidratación, hasta acabar en una muerte lenta, triste y solitaria.

 

 

MEMÉTICA ANIMAL


El etólogo Richard Dawkins habló por primera vez del fenómeno de la memética en el año 1976, en su libro El gen egoísta. Este observador de la vida y los comportamientos sociales habló de una evolución cultural humana haciendo un paralelismo con la genética, que explica la evolución física de la herencia que se trasmite de progenitores a descendientes.

 

Dawkins argumentaba que no sólo heredamos patrones físicos por parte de nuestras madres y padres, sino también culturales, los que ya están presentes dentro nuestro al momento del nacimiento, y que se van descubriendo, intelectualizando y modificando con el transcurso de los años, el aprendizaje y la experiencia .

 

Pero estos patrones culturales, llamados memes, no sólo afectan a las personas sino a prácticamente todos los animales. En el caso de los animales de compañía, 7.000 ó 15.000 años de aprendizaje y modificación de los hábitos de vida y costumbres silvestres, han logrado modificar los patrones naturales de los cuales disponen estas especies, perros y gatos, al relacionarse con su entorno.

 

La modificación memética de estos animales desde el estado silvestre, o salvaje, al estado doméstico, ha perjudicado casi definitivamente a  los animales de estas dos especies, negándoles toda esperanza de volver al medio natural, tras periodos de adaptación, como sí sucede con los animales de otras muchas especies que han sido recuperados de la explotación en circos, zoos, o experimentación, que sí pueden volver a disponer de una vida digna y natural y en su hábitat, y bajo las condiciones normales y naturales adecuadas a su especie.

 

Por este motivo, desde la Asociación Animalista LIBERA! promovemos la idea de “pagar nuestra culpa” respecto al grave trastorno existencial que hemos infligido a los animales de estas dos especies. La forma de pagar esta culpa es colaborando estrechamente con las asociaciones protectoras, difundiendo adopciones y fomentando la esterilización.

 

 

PRAGMÁTICA Y REALISMO: EL "MIENTRAS TANTO"


Hoy en día es necesario un compromiso por parte de las autoridades políticas y administrativas de este país para tomar cartas en el asunto de los animales de compañía, poniendo en marcha planes de esterilización masiva para evitar de todas las maneras posibles la ejecución de estos animales en las perreras, o bien la eterna espera de una familia de algunos individuos confinados en los refugios.

 

No es normal que se sigan reproduciendo animales de forma artificial, de los cuales el Estado se beneficia con el cobro de impuestos, cuando a 10 kilómetros de distancia se están ejecutando cientos de ellos en cámaras de gas o con inyecciones de lenta agonía, todo gracias a la inoperancia de la clase política que todavía no se ha dado cuenta que esterilizar es más ético y más barato que ejecutar.

 

La pragmática y el realismo nos obliga a pensar también por estos animales, y la mejor manera de hacerlo es trabajando por ellos, para que el camino que se siga sea el camino correcto, fomentando ante todo las esterilizaciones y las adopciones en detrimento de la compra.

 

 

BUSCAR UN AMIGO. ADOPTA, JAMÁS COMPRES

 

Los animales que se encuentran en perreras o refugios tienen una esperanza de vida digna muy limitada, pues casi el 70% de ellos acabarán ejecutados, y del 30% restante se calcula que la mitad vivirá en condiciones de maltrato, siendo utilizados para el cuidado de fincas, casas, empresas, o bien padeciendo golpes, abusos, o teniendo que vivir el 90% del tiempo solos, atados o encerrados en pequeños espacios. Encuestas recientes han determinado que al menos el 30% de los animales de compañía sufre alguna forma de maltrato directa.

 

La adopción es un acto de compasión. Muchas personas no adoptan un animal por creer que no es justo que pasen mucho tiempo solos o tengan que vivir en pisos pequeños. Pero lo cierto es que la vida en la perrera no es mucho mejor que eso, ya que normalmente se encuentran en pequeñas jaulas donde, según la cantidad de voluntarios y la voluntad de los responsables del recinto, esos animales pueden pasar meses sin salir al menos cinco minutos a dar un mínimo paseo.

 

Muchas personas compran animales como una reacción compasiva al verlos en los escaparates, como si fueran esclavos ofrecidos por sus cualidades actitudinales y estéticas, pensando que de esa forma les liberarán del sufrimiento que comporta la jaula o la pecera.

 

Pero lo cierto es que, más allá del desgraciado primer ciclo de vida de ese individuo en una jaula, la compra de animales alimenta un negocio basado en la explotación.

Si quieres adoptar, aquí puedes consultar un listado de protectoras: http://www.liberaong.org/nota_explotacion.php?id=9


Vídeo para el fomento de las adopciones: VER

 

 

LA EXPLOTACIÓN

 

Reproducción en criaderos


Los perros y gatos presentes en criaderos son también esclavos a los que se manipulan sus ciclos hormonales normales, con el único objetivo de utilizarlos para reproducirse entre sí, quitarles sus hijos cuando ni siquiera están listos para dejar de recibir los cuidados que sólo su madre puede darles, y entregarlos a tiendas donde son expuestos para la venta como si se tratase de productos.

 

Siempre insistimos en que las personas que abogamos por la liberación animal no pedimos que los derechos de los animales se eleven al nivel de las personas, pero tampoco permitiremos que esos derechos se rebajen al nivel de las cosas, quitándoles su libertad de disponer de sí mismos y tratándolos como simples productos. Nadie pide que tengan derecho a votar ni a asistir a la universidad; lo que pedimos es que bajo este precepto, haciendo un paralelismo con la venta de esclavos humanos que eran ofertados según su aspecto físico o estético, los animales no sean objeto de comercio como si fueran complementos, o bien para que nos hagan compañía.

 

Los criaderos de perros y gatos son además un contrapeso muy importante contra la colocación en adopción de los animales que actualmente llegan a las perreras y refugios. Un gran porcentaje de los animales que llegan a las perreras españolas terminan siendo ejecutados por la saturación, o bien pueden llegar a esperar muchos años, incluso toda su vida, una adopción que jamás llega.

 

Las perreras y refugios se suelen encontrar en zonas muy apartadas de las ciudades, ya que estas instalaciones suelen molestar en determinados vecindarios. En cambio, las tiendas de venta de estos jovencitos animales “de raza” suelen encontrarse en los principales centros comerciales o en las arterias principales de las ciudades y barrios. También pueden verse tiendas que colocan a los animales en escaparates que dan a la vía pública, para apostar así a la compra compulsiva. Muchas personas, con gran corazón y pequeño conocimiento, suelen comprar alguno de estos animales para quitarlo de la jaula, sin saber que ese acto condena no sólo al animal que se queda en la perrera y que podría ser adoptado en su lugar, sino que además condena a los padres del pequeñajo a tener que seguir reproduciendo de manera incesante, celo tras celo, durante toda su vida “útil”.

 

Otras personas, ni con gran corazón ni con ni siquiera pequeño conocimiento, los compran porque “son bonitos”, y porque les hará gracia a los niños. Normalmente, estos casos acaban en abandono por parte de la familia, los más concientes en las protectoras, los más ignorantes al costado de una carretera, en una montaña, en un basural.

 

Lo cierto es que la venta de animales de compañía no es solamente repudiable por la esclavitud a la que someten a los perros y gatos en los criaderos y en las jaulas de venta, sino que además es contraproducente con toda la labor de asistencia de estos pobres seres que realizan las protectoras y asociaciones especializadas en el salvamento de estas especies que, aunque no debieran, conviven con el ser humano.

 

Reproducción casera


Es tan nociva como la reproducción en criaderos, tanto desde el punto de vista de los intereses del perro y del gato si seguimos reproduciéndolos, como también desde el punto de vista de los refugios y protectoras, a los que complicamos aún más la colocación, reduciendo la disponibilidad de plazas para animales en casas de adopción.

 

Es verdad que normalmente esto no se realiza con malas intenciones, o intenciones comerciales: suelen ser descuidos, inconsciencia, u hogares cuyas “cabezas de familia” tienen un alto peligro de padecer esquizofrenia, los que desean que sus hijos vean “el milagro de la vida”, haciendo nacer una serie de cachorros que luego o abandonan o “sacrifican” porque no pueden tenerlos. En resumen: por absoluta irresponsabilidad.

 

Un argumento que solemos escuchar a menudo es que las personas que regalan animales saben donde lo hacen, y tendrán control de que estén bien. Pero si la otra persona también hace reproducir a sus animales, ya no se tiene control de donde irían a parar las próximas generaciónes.

 

 

Tráfico

 

No todos los animales que se pueden comprar en tiendas provienen de criaderos españoles. Muchos, quizás la mayoría, provienen de los países de Europa del Este, y llegan a nuestro país en camiones, hacinados, exhaustos, sin agua ni comida, después de 40 horas de viaje. Lo cierto es que la mayoría no llegan con vida.

  • Uno de cada 10 perros de raza padece de enfermedades incubadas desde la cría: ceguera progresiva, displasia y otras, que llevan al dueño a afrontar gastos de quirófano por más de 1.000 euros.
  • Muchos mueren antes en el traslado desde países del este: Hungría, Eslovaquia, Chequia... Aquí la producción de mascotas es descomunal. Hembras encerradas de por vida preñadas, tratadas como máquinas de reproducción. Cruces entre miembros de una misma familia, lo que provoca una deformación genética en estas razas de moda. Debido a la alta mortalidad, su valor aumenta.
  • Es un negocio donde pocos se benefician, mientras que muchos animales se consumen día a día en su lenta agonía, y solo unos pocos mueren disfrutando unos meses del cariño de una familia; claro que, para ello, necesitan hacer un trasporte de más de 3.000 km., a oscuras y hacinados. La mayoría muere en el viaje. A los vivos les espera una vitrina donde solo si los compran en breve, podrán ser tratados a tiempo.

 

Vídeo sobre tráfico de animales:  VER

 

El tráfico de animales exóticos genera tanto dinero que va justo por detrás en volumen de negocio a del tráfico de drogas y el de armas. Miles de animales son arrancados de su hábitat y transportados en condiciones dantescas (jaulas diminutas o cajas cerradas) hacia Europa, donde serán adquiridos por capricho. Iguanas, serpientes y todo tipo de aves, pasarán de las selvas tropicales de donde nunca debieron salir, a una vida miserable en terrarios y jaulas. Los que adquieren estos animales, además de contribuir a mantener un más que sucio negocio, acabarán abandonándolos.

 

En cualquier caso, sea de captura, fruto de la caza o de criadero, sólo es éticamente aceptable convivir con perros y gatos, siempre con la excepción que si se tratase de otra especie, sea este un individuo recuperado de un maltrato, como por ejemplo gallinas que fueron dejadas por algún criadero, o caballos que hubieron sido ejecutados por “dejar de servir” para algún deporte.

 

 

EL ANIMAL EN CASA

 

Esterilizarlos es quererlos...


La importancia de la esterilización no persigue únicamente motivos estadísticos que pretenden evitar el abandono, reducir el maltrato, reducir la población de estos animales en refugios y perreras y acabar con el extermino de animales en centros municipales. Esterilizar un animal es también hacerle un favor al individuo en cuestión.

 

Todos los animales tenemos desarrollados unos complejos ciclos hormonales que determinan importantes parámetros de nuestro comportamiento. Los gatos y los perros no están exentos de ellos. Si tras haber leído estos textos, hemos hecho la conexión y llegado a comprender la verdadera importancia de por qué no se deben reproducir los animales de compañía, o evitar su reproducción, entenderemos que todo ese desarrollo hormonal es altamente perjudicial para los animales, sobre todo si no pueden “descargarlo” de forma natural.

 

En el caso de las hembras evitaremos embarazos psicológicos y los tumores mamarios que se generan a raíz de esto. En el caso de los machos evitaremos el cáncer de testículos, así como tumores y quistes en la próstata. Además, sobre todo con los gatos, evitaríamos que se vaya de casa, arriesgando su vida e integridad, hasta distancias incalculables para buscar una hembra que se encuentra en celo. Sobre todo los gatos machos vuelven de estas aventuras con verdaderos problemas ocasionados por las peleas, incluso contagiados de determinadas enfermedades.

 

Algunas personas argumentan que eso es ir contra la naturaleza. Desde nuestra asociación fomentamos la aplicación del sentido común de las personas, y debemos que el ser humano ya ha ido contra la naturaleza hace miles de años, y ha llegado la hora de pagar esta culpa, y hacerlo de esta forma.

 

A los animales no les cambia el carácter ni engordan, ni se vuelven tontos por la castración. Al contrario, les mejora el humor y el carácter, los vuelve más divertidos y les quita la ansiedad, algo muy notorio en el caso de los perros machos.

 

Entre la castración y la esterilización, por supuesto escogemos la primera opción, porque es justamente esa la más apropiada para el bienestar de ese individuo en particular. Liberarlos de tal padecimiento hormonal es hacerles un gran favor.

 

Identificación


La identificación de los animales de compañía es ahora obligatoria en todas las comunidades autónomas. La identificación es crucial especialmente para casos de pérdida de mascotas. Cuando una clínica veterinaria, refugio o perrera reciben un animal perdido, lo primero que deben hacer es mediante un lector de microchip identificar al animal para poder contactar con su propietario. En caso de no disponer el animal de identificación, su recuperación será más lenta y difícil y es posible que nunca se llegue a encontrar a la mascota. La inserción del microchip es un procedimiento realmente rápido, fácil e indoloro. El microchip no mide más que un grano de arroz y se inserta bajo la piel en la zona cercana al cuello con una jeringa especial.

 

Aunque algunas comunidades también aceptan el tatuaje como método de identificación, el microchip es más aconsejable ya que los tatuajes pueden perder claridad con el tiempo e incluso estar escrito ilegiblemente y son fácilmente manipulables en caso de querer cambiar una cifra.

 

Paralelamente al microchip, los animales deberían llevar una chapa identificativa con los números de teléfono del propietario. Es un método todavía más fácil y rápido de identificar al animal y que éste se reencuentre con su propietario en caso de pérdida, ya que no es necesario encontrar un centro que disponga de lector de microchip.

 

Muchas personas que encuentran un animal hacen todo lo necesario para poder colaborar a que se reencuentre con su familia: cargarlo en su coche o de cualquier otra forma llevarlo al centro veterinario más cercano para lectura del chip, o al menos retener al animal hasta la llegada de la policía. Pero lo cierto es que si bien la mayoría de las personas se preocupan por el bienestar de los animales de compañía, no todas llegan al punto de recogerlo y molestarse en buscar una solución para que dicho animal no acabe bajo las ruedas de un coche. Si todos los animales llevaran consigo una chapa identificativa, además del chip, se multiplicarían los reencuentros pues a nadie le supone un problema realizar una llamada para avisar del hallazgo de su animal de compañía.

 

Te recomendamos que todos los animales que conviven contigo lleven una chapa con tu número de teléfono, eso aumenta cuantiosamente las posibilidades de que lo vuelvas a encontrar en caso de que se pierda.
 

Abandono


Muchas personas abandonan sus animales pensando que alguna persona de una protectora lo encontrará y lo llevará a un refugio fantástico, donde correrá por prados verdes persiguiendo hermosas mariposas. Pues la realidad es otra.

 

Existen muchos más indeseables que protectores de animales en este país. En un buen porcentaje, antes de las protectoras, los encuentran niños que los apedrean, o adolescentes que los patean o los queman, o gente que conduce sin prestar atención y los atropella, o gente que les dispara si es en el medio rural, o con otros animales que lo acaban matando, y algunos jamás son encontrados, al menos con vida.

 

Un bajo porcentaje es encontrado sano y salvo, un porcentaje un poco más alto es encontrado con lesiones de todo tipo, y muchos son encontrados muertos.

 

De los que son encontrados con vida, y son recogidos por una perrera, los sanos y salvos irán a la zona de adopciones, y los heridos a la zona de ejecuciones.

 

De los que llegaron a la zona de adopciones sanos y salvos, algunos son adoptados por familias que son capaces de hacer kilómetros en coche para ir adoptar, en lugar de cruzarse a la tienda de enfrente y comprar uno, incluso cachorritos que son más simpáticos.

 

Restando esas compasivas familias, el resto tienen quince días para ser “vendidos” a las personas que vienen a buscar un nuevo integrante para la familia. En caso contrario, pasados los 15 días, lo cambian a la zona de ejecuciones.

 

Luego un porcentaje de animales más bajo son recogidos por los refugios regentados por personas con conciencia y compasión para tratarlos.

 

Algunos de esos animales son adoptados en pocos días, otros esperan meses, otros años, y otros toda su vida, los que acaban muriendo en la más extrema y fría soledad.

 

El abandono es, por tanto y en el aspecto estadístico, 90% lo mismo que matarlo, y en algunos casos con sufrimiento previo.

 

Alimentación


Recomendamos siempre la utilización de pienso vegetal para alimentar a los animales que conviven con nosotros. Existen varios argumentos erróneos que se oponen a esta forma de alimentación. En primer lugar que el pienso para animales de compañía se hace con desechos de animales en mataderos, que han sido destinados principalmente para el consumo humano. Por otra parte, argumentan que, a diferencia del ser humano que es un animal omnívoro, los perros y gatos son animales cien por cien carnívoros.

 

En primer lugar, aunque no podemos augurar al menos en el corto plazo que se producirá el fin del consumo humano de carne, sí podemos establecer que jamás pagaremos a las industrias de la explotación ni un céntimo, lo que colaboraría a enriquecerlos. Si todas las personas que convivimos con animales somos capaces de hacer la comparativa entre nuestros compañeros con un cerdo, una gallina o una vaca, de forma inmediata la reducción en la venta del producto secundario (el "desecho" de animales muertos), haría que aumente el producto primario y eso traería automáticamente una reducción del consumo de carne. En cualquier caso, la motivación a no pagar por productos provenientes de la explotación es justamente el modelo de vida vegano. Asimismo muchas de las marcas que venden pienso con ingredientes de origen animal, suelen realizar todo tipo de experimentos en animales, sobre todo en perros y en gatos. Visita la zona de Vivisección en esta página.

 

Muchos veganos llevamos años alimentando a nuestros compañeros con estos productos, y todos muestran un estado de salud completamente normal. Los piensos AmiDog y Amicat, y el pienso vegetal Yarrah (a la venta en la tienda on-line Vegania) disponen de todos los complementos necesarios para  perros y gatos, sin la necesidad de recurrir a transformarnos en clientes de las empresas explotadoras.

 

Si vivimos con perros, también podemos preparles nosotros la comida, o bien combinar comida casera y pienso vegetal. Para esto debemos tener en cuenta que los perros necesitan más proteínas que las personas: al menos un 6% del alimento total tiene que ser proteína, pero es preferible que el porcentaje sea mayor (pueden tomar soja, legumbres, cereales o frutos secos). También necesitan omega-3, que puede ser suministrado a través del aceite de lino o las semillas de lino machacadas. Para que obtengan vitamina A, se les puede dar zanahorias, así como vegetales de color rojo o amarillo en general. No pueden sintetizar vitamina D a partir del sol. Así que dicha vitamina debe ir en su alimentación, a través de hongos shiitake, alfalfa deshidratada o heno. Y también necesitan tomar vitamina B-12 (un suplemento de 100 microgramos de vitamina B12 por semana, o bien tomar leche de soja enriquecida con esta vitamina).

 

Recomendamos la lectura de estos dos informes:

 

http://www.anima.org.ar/movimientos/campanas/veganismo/nutricion/perros-saludables.pdf

http://www.anima.org.ar/movimientos/campanas/veganismo/nutricion/gatos-saludables.pdf

 

 

 

 

DATOS INTERESANTES

 

  • En España se abandonan al año unos 200.000 perros y el doble de gatos, por lo que el control de la natalidad es imprescindible para reducir la sobrepoblación de estos animales y así terminar con el abandono.
  • La única forma de reducir la incidencia de tumores en las hembras es la esterilización. Una gata no esterilizada tiene el 30% de posibilidades de desarrollar un tumor maligno. Una vez esterilizada, estas posibilidades se reducen al 18%.
  • El “pedigrí” fue un concepto inventado por criadores para convertir la venta de mascotas en un gran negocio. Ninguna garantía sanitaria puede asegurar el estado de salud de los perros de “pura raza o con “pedigrí”, ya que éstos son portadores de genes anómalos y pueden desarrollar graves defectos congénitos, cosa quen no sucede con los animales mestizos.
  • Los gatos que salen a la calle ven su esperanza de vida reducida a la mitad, ya que se exponen a atropellos, agresiones, intoxicaciones, peleas territoriales y enfermedades felinas transmitidas por animales sin hogar. La mayoría de los gatos caseros abandonados no sobrevivirán más de 10 días en la calle.
  • Los animales domésticos deben vivir con los humanos, y su entrada en el hogar familiar no debe ser restringida. Ningún animal debe ser utilizado exclusivamente como vigilante externo, lo cual en sí ya constituye un abuso.
  • La crianza ilegal (sin licencia) se considera una infracción grave, penalizada con una multa de hasta 2.000 euros, además de la confiscación del animal y sus crías.
  • El abandono se considera una infracción muy grave, penalizada con una multa de hasta 20.000 euros.

 

 

QUÉ HACER SI ENCUENTRAS A UN ANIMAL ABANDONADO


Lo primero que debes saber es que pueden ser asustadizos, por lo que si pretendes cogerle, debes evaluar su confianza en ti acercándote muy despacio. Si ves que tiene una actitud temerosa no avances mucho más, deberás esperar, pues ante una acción muy brusca puede salir corriendo y ser atropellado por algún coche.

 

Si no logras cogerle trata de preguntar en alguna casa cercana, porque muchas personas inconscientes dejan a sus animales sueltos expuestos a grandes riesgos en su integridad física y su vida.

 

Si el animal no es de la zona, o al menos los vecinos no le conocen, o bien no hay casas en la zona en que lo encuentras, intenta acercarte lentamente e intenta seguirlo. Las personas que tienen por costumbre socorrer animales abandonados o perdidos solemos llevar algún alimento en nuestro coche, mochila o bolso, porque al menos en el caso de los perros suele funcionar muy bien.

 

Si te es imposible cogerle ni conseguir su confianza, llama al servicio policial de la zona y pregunta si ellos pueden asistirte o bien pídeles que te pongan en contacto con el SEPRONA, dependencia de la Guardia Civil, que tiene la responsabilidad sobre asuntos relacionados a animales.

 

Si logras cogerle revisa, ante todo, si tiene collar con alguna chapa o medalla que indique el teléfono de contacto. Si no lo tiene, intenta llevarlo a una veterinaria a hacer la lectura del microchip, o bien, si no tienes como transportarlo, pide ayuda en el teléfono de la policía local o el SEPRONA.

 

Por último, asegúrate de que lo traten correctamente.

 

 

QUÉ HACER SI PIERDES A UN ANIMAL

 

Si el animal no está identificado solamente un milagro o una casualidad hará que vuelvas a encontrarlo. Lo primero que debes hacer es empapelar de carteles la zona donde se perdió con la foto del animal, ofreciendo recompensa y poniendo siempre un teléfono donde llamarte "disponible las 24 horas". Debes ampliar el radio de búsqueda al menos dos kilómetros por cada hora que lleva perdido. Debes avisar a la policía local, a la perrera municipal y refugios de la zona.

 

No dejes de buscarle como mínimo durante quince días. Se han dado casos de animales que han aparecido en sus casas hasta dos meses después de perderse.

 

Los animales sin castrar tienen mucha mayor probabilidad de escaparse o perderse, y suelen exponerse a mayores peligros ,ya que el propio instinto hace que incluso crucen las calles y avenidas sin mirar en busca de su objetivo. Los gatos y los perros machos pueden detectar, mediante el olfato, una hembra en celo a cuatro o cinco kilómetros de distancia, dependiendo del entorno. Por eso no acotes tu búsqueda a pocos metros.

 

Lo último que puedes hacer es utilizar las herramientas web, poniendo anuncios en diferentes páginas gratuitas, e incluso entrando en las webs:

www.mebuscan.org

www.faada.org

 

 

ALGUNOS CONCEPTOS

 

• Sacrificio. La palabra sacrificio implica la deliberación de resignar un valor, en algunos casos la vida, para alcanzar un objetivo superior. Se sacrifican las madres y los padres por sus familias. En otro orden de cosas el sacrificio de animales era costumbre hace cientos de años en culturas religiosas, las que incluso se sigue realizando en algunas religiones, como forma de ofrenda hecha a la deidad. Esto demuestra que las perreras no sacrifican animales, se trata de un término incorrecto que sólo tiende a suavizar un acto de tamaña inconsciencia.

• Eutanasia. La ejecución de los animales en las perreras tampoco puede ser catalogada de eutanasia, ya que ese término se trata de proporcionar la muerte para evitar el sufrimiento. El 90% de los animales ejecutados en las perreras no puede decirse que hayan sido eutanasiados, ya que como vemos, se trata de un término de raíz incorrecto.

Lo que se hace en las perreras españolas es ejecutar animales porque no sirven al humano, animales ya hechos, ya nacidos, ya sintientes. Paralelamente, quizás a pocos metros de distancia, miles de personas deambulan por las tiendas de la inconsciencia generando mayor fabricación y demanda.

 

 

LAS DIEZ NORMAS PARA CONVIVIR CON UN PERRO O UN GATOS

 

I – Esterilizarás.
II – Respetarás.
III – Adoptarás.
IV – Jamás comprarás.
V – Identificarás.
VI – No abandonarás.
VII – No maltratarás.
VIII – Alimentarás.
IX – Darás.
X – Recibirás.

 

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