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Llegan los especuladores de la leche

18/09/2009

Fischer adelanta su idea de sostener los precios a través de un mercado de futuros lácteo similar al que ya funciona para el petróleo, el azúcar o el café


Oviedo,

 

María José IGLESIAS

 

La comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, cumple su palabra. A principios de semana anunció que no repetiría en la nueva «comisión Barroso», también advirtió de que no bajaría la guardia. Ayer, mientras los ganaderos belgas y franceses derramaban toneladas de leche en campos y fábricas, la comisaria proponía en Estrasburgo crear un mercado de futuros para los productos lácteos.

 

Los eurodiputados se quedaron boquiabiertos cuando, ante la crisis láctea que se agudiza en Europa, la comisaria sugirió aplicar un sistema de contratos similar al que existe para el petróleo, el azúcar o el café. Ese tipo de operaciones financieras, pensadas para proteger el precio de las materias primas, surgieron en el siglo XIX en Estados Unidos, para proteger la agricultura. Fischer, liberal a ultranza, quiere que la leche europea se someta a una especie de cotización diaria, para fijar precios y pactar contratos.

 

La propuesta de la comisaria no es tan nueva. En mayo el director de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL), en la que están Central Lechera y Reny Picot, ya avanzaba que el mercado de futuros lácteos era una de las opciones que barajaba Bruselas para combatir la volatilidad de los precios lácteos. Lo que ocurre es que la aplicación del modelo estaba prevista para 2015, una vez que las cuotas lácteas ya no existiesen. La gravedad de la situación hace a los gestores europeos sacar de la manga todos los ases a su alcance.

 

El sector lechero asturiano, con 2.800 ganaderías, la empresa líder en leche líquida en España y cientos de puestos de trabajo indirectos, vive una situación desesperada. Los ganaderos denuncian que no llegan a fin de mes. Las industrias intentan mantener los precios, pero la realidad del mercado refleja bajadas de consumo, que se traducen en menos ventas.

 

Más de la mitad de los ganaderos asturianos tienen créditos bancarios pendientes por la compra de cuotas lecheras. Las cuotas, que hace cuatro años se compraban y vendían como auténticos activos financieros, ya no tienen ningún valor. Las ganaderías se han descapitalizado. La solución para muchos es el cierre. Pero algunos ni siquiera tienen esa posibilidad. Quienes han suscrito planes de ayuda para mejorar las ganaderías se han comprometido a permanecer en el sector por un tiempo determinado. Mientras la soga se va estrechando alrededor del cuello del sector ganadero asturiano, Fischer Boel también confirmó su defensa de la individualización de las multas por exceso de producción lechera. Si la medida sale adelante y es de obligatorio cumplimiento para los países, será un nuevo mazazo para la ganadería asturiana. Más de la mitad de los ganaderos sobrepasan su producción.

 

Llevan tres años sin pagar multas por las compensaciones que se hacen entre todos los productores de España. Unos se pasan, pero otros no cubren sus cupos. El trasvase de cuotas lleva tres años librando a los ganaderos de los pagos.

 

Los eurodiputados españoles Esther Herranz, del Grupo Popular, y los socialistas Irache García y Antolón Sánchez instaron a la Comisión a que «no pase la pelota a los estados miembros» y a que dé marcha atrás en el aumento de cuotas lineal a todos los países, previsto hasta 2013, para liberalizar progresivamente los mercados.

 

Un texto aprobado ayer en el Parlamento europeo pide la puesta en marcha de un fondo lechero de 600 millones de euros para financiar medidas de apoyo al sector y acciones para relanzar el consumo.

 

Mariann Fischer ha insistido en que no va a dar marcha atrás para incrementar tales cupos hasta hacerlos desaparecer en 2015.

 

Lo que propone Bruselas:

- Contratos y pactos para frenar la volatilidad de los precios.

- Continuar el aumento progresivo de cuotas lácteas para preparar la liberalización del mercado en 2015.

- Cobrar multas individuales por rebasamientos de cuota, y no tras hacer una compensación nacional, como hasta ahora.

- Aumentar hasta 15.000 euros por ganadero las ayudas que pueden autorizar los estados.

 

Lo que quiere el sector

- Compensaciones por el dinero invertido en la compra de cuotas, que ha perdido todo su valor.

- Un control exhaustivo de las entradas de leche de terceros países, que desequilibran el mercado y bajan los precios.

- Un recorte del aumento de cuotas que perjudica a España, ya que supone incrementar la capacidad de producción de países excedentarios como Francia o Alemania.

- Equilibrio entre los precios en el campo y los que paga el consumidor en las tiendas.

 

 

NOTA: La leche, al igual que el resto de alimentos de origen animal, es un producto obtenido a costa del sufrimiento y la explotación de los animales. Podemos tener una perfecta salud sin consumir lácteos, siguiendo una dieta vegetariana. En nuestra página web tienes más información sobre la leche y las alternativas vegetales.